No permitas que nada te abrume, disfruta de los buenos momentos, aprende de los malos y no te olvides de agradecer por ambos.
Salmos 106:1 ¡Aleluya! ¡Alaben al SEÑOR, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia!
Aunque existan diferencias, la lealtad debe permanecer intacta. Salmos 40:11 "Y tú, Señor, ¡no me niegues tu ternura! ¡Que siempre me p...
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