Señor, gracias por la dicha que me das de disfrutar un nuevo día, dirige mis pasos, pensamientos, acciones y palabras por los caminos que enaltezcan tus mandatos, permíteme lograr mis objetivos guiada por tu voluntad.
Dame serenidad para que mi andar sea en completa paz y así poder mostrar a quienes me rodean, la tranquilidad que siento al andar de tu mano.
Padre amado, protege a mis seres queridos, vecinos, amigos, también a quienes compartieron conmigo faenas de trabajo, a los niños, a los ancianos, a los enfermos, a los indigentes, a los presos, a los más vulnerables, erradica las pandemias, las guerras que azotan a la humanidad, cuidanos y danos la dicha de acercarnos a ti para sentir tu Presencia.
Isaias 26:3 "Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado"

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