Los sinsabores llegan de imprevisto pero no por eso debemos caer y darnos por vencidos.
Si el desánimo invade tu alma grita a viva voz:
Filipenses 4:13 ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!
Contigo TODO Señor, sin ti NADA.
Aunque existan diferencias, la lealtad debe permanecer intacta. Salmos 40:11 "Y tú, Señor, ¡no me niegues tu ternura! ¡Que siempre me p...
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